
Es increíble como con un simple “hasta mañana” hace dos meses conquistaste algo de mí, que creí haber perdido. De repente ese órgano al que llaman corazón que simplemente late porque es su función, comenzó a vivir de nuevo. Por ese simple hasta mañana, mis ojos no querían cerrarse a la hora del sueño. E increíblemente mi cabeza, junto con sus neuronas, etc... No querían dejar de trabajar pensado a cada minuto en tus ojos .recordando a cada segundo tu sonrisa…
Todo era perfecto, tu voz al despedirse, tus ojos intentando penetrar por los míos, sabiendo que eran presa fácil. Tu sonrisa capturando toda mi atención. Todo por un maldito hasta mañana…
Más increíble fue como de repente ese hasta mañana se repetía en mi cabeza a todas horas hasta que volvía a ser mañana. Y por increíble que parezca, volver a escuchar hasta mañana ya no me gustaba. Era despedirme de mi papa pitufo. Hasta mañana…
Ayer me dijiste hasta mañana y hoy sigo esperando a pesar de que tu “hasta mañana” perdió ese fuego que brillaba cuando me decías “hasta mañana”. De pronto mi mundo “hasta mañana” empezó a desaparecer porque tu te alejabas, poco a poco se fue convirtiendo en un Adiós...
Por desgracia y como siempre, tarde, descubrí que al principio tu “hasta mañana” significaba “no quiero dejarte” después se convirtió en “pídeme que me quede” poco a poco se fue convirtiendo en “me pierdes sin quererlo” automáticamente fue el simple “hasta mañana” ahora que empiezo a ver las cosas con claridad, como siempre, tarde, sé que fui una entupida al no decirte “no te vallas” y sin embargo responder con un “Hasta mañana” …
Para mí ya llegó ese hasta mañana pero ya no hay fuego, ya no hay nada. Sin embargo, sigo esperándote en mi portal, sentada, fumando el ultimo de mis cigarrillos deseando que no se termine para seguir esperando y desear o soñar que un coche blanco aparece por la carretera y sales tu con un “e vuelto”, y no escuchar el frío “hasta mañana”. Pero sé que eso son solo sueños, que tú no aparecerás y mi cigarro se acaba.
Pasan los minutos y sigo esperando en mi portal sin ni siquiera saber porque, te espero sentada. Deseando escuchar de nuevo tu primer hasta mañana…
Y sigo esperándote hasta mañana….
Todo era perfecto, tu voz al despedirse, tus ojos intentando penetrar por los míos, sabiendo que eran presa fácil. Tu sonrisa capturando toda mi atención. Todo por un maldito hasta mañana…
Más increíble fue como de repente ese hasta mañana se repetía en mi cabeza a todas horas hasta que volvía a ser mañana. Y por increíble que parezca, volver a escuchar hasta mañana ya no me gustaba. Era despedirme de mi papa pitufo. Hasta mañana…
Ayer me dijiste hasta mañana y hoy sigo esperando a pesar de que tu “hasta mañana” perdió ese fuego que brillaba cuando me decías “hasta mañana”. De pronto mi mundo “hasta mañana” empezó a desaparecer porque tu te alejabas, poco a poco se fue convirtiendo en un Adiós...
Por desgracia y como siempre, tarde, descubrí que al principio tu “hasta mañana” significaba “no quiero dejarte” después se convirtió en “pídeme que me quede” poco a poco se fue convirtiendo en “me pierdes sin quererlo” automáticamente fue el simple “hasta mañana” ahora que empiezo a ver las cosas con claridad, como siempre, tarde, sé que fui una entupida al no decirte “no te vallas” y sin embargo responder con un “Hasta mañana” …
Para mí ya llegó ese hasta mañana pero ya no hay fuego, ya no hay nada. Sin embargo, sigo esperándote en mi portal, sentada, fumando el ultimo de mis cigarrillos deseando que no se termine para seguir esperando y desear o soñar que un coche blanco aparece por la carretera y sales tu con un “e vuelto”, y no escuchar el frío “hasta mañana”. Pero sé que eso son solo sueños, que tú no aparecerás y mi cigarro se acaba.
Pasan los minutos y sigo esperando en mi portal sin ni siquiera saber porque, te espero sentada. Deseando escuchar de nuevo tu primer hasta mañana…
Y sigo esperándote hasta mañana….